El rake es la tasa de comisión que cobran las salas de poker por proveer el servicio. Por lo general es un porcentaje de cada bote en juego, aunque algunas salas pueden calcularlo por tiempo de juego; y también se suele pagar con la entrada de los torneos.
Para considerar que hemos ganado en el poker no sólo debemos vencer a nuestros oponentes, sino que la ganancia debe superar lo que hemos pagado de rake. En los juegos donde el rake es un porcentaje del bote, esto se ve claramente: el ganador cobra el total del bote menos el rake que corresponde a esa mano.
El rake no se suele descontar en forma inmediata una vez que se termina la mano y antes de pagar el premio. La sala va descontando el rake en forma gradual en el transcurso de la mano. Esto reduce el pot equity* de cada uno de los jugadores.
Supongamos que un jugador apuesta antes del flop, pero no llega al river (por lo tanto, no gana el bote). Supongamos que después de haber jugado 10 manos ha perdido $100. La sala ha obtenido $10 de rake de las manos en las que él ha participado. Esto es porque el rake no sólo impacta en quien gana el bote, sino en todos los jugadores que contribuyen a formarlo. Esto significa que, ateniéndonos solo a lo concerniente al rake, este jugador está jugando con una mala estrategia. Aunque seguramente él no lo tendrá en cuenta ya que cree que, al no ganar, no está pagando rake.
El rake se descuenta de un beneficio que eventualmente pertenecerá al ganador pero, como dijimos, afecta por igual a todos los jugadores que ingresan dinero al bote. Por lo tanto una buena estrategia debe tener en cuenta el efecto del rake en el balance económico general de nuestro juego.
* Pot equity: resultado de dividir la probabilidad que tenemos de ganar el bote entre las apuestas que hay en el bote. Si tenemos un 20% de probabilidades de ganar, y hay 10 apuestas, nuestro pot equity es del 2%. Hacemos este cálculo para evaluar la conveniencia de una apuesta.

