Decidir una estrategia de poker significa elegir un sistema de juego que no sólo se adapte a nuestra personalidad y modo de jugar, sino que también sea efectiva y nos sirva en las mesas en las que jugamos habitualmente. Claro que también puede suceder que, después de un tiempo, comencemos a notar que esta estrategia “falla”, es decir, ha perdido efectividad. Esto puede suceder por diversos motivos: cambiamos nuestro estilo de juego, o nuestro nivel de juego, o incluso nuestras expectativas, o… los motivos pueden ser varios.
Lo importante es que seamos capaces de reconocer que quizás nuestra estrategia necesite una modificación, o directamente deba ser desechada y tengamos que comenzar a usar otra. Debemos asegurarnos de que nuestra estrategia se adapte siempre a nuestro nivel de juego, para obtener los mayores beneficios de nuestro dinero.
Lo primero que haremos será detectar el motivo por el cual nuestra estrategia ya no sirve. Es el único modo de decidir qué hacer con ella. Es probable que a medida que vayamos ascendiendo de nivel de juego cambiemos nuestro estilo: no es lo mismo jugar short stack que deep stack, o fixed limit que no limit, aunque siempre se trate de la misma variante de poker. Y, obviamente, la estrategia que usemos tampoco será la misma.
Cuando detectemos la falla y modifiquemos lo que haga falta, deberemos probar qué sucede con la nueva estrategia y no debemos tener miedo de cambiar todas las veces que sea necesario, hasta encontrar la adecuada para cada nivel.

