Cómo determinar el tamaño ideal del bankroll

Para saber cuál es el tamaño ideal del bankroll necesario para comenzar a jugar en torneos de poker, primero deberíamos hacernos ciertas preguntas. De la respuesta dependerá lo que es “ideal” para cada jugador, dependiendo de sus expectativas.

En primer lugar, debemos decidir, honestamente, qué es el poker para nosotros: si es simplemente un pasatiempo, o pretendemos convertirnos en jugadores profesionales.

Una vez que hemos tomado esa decisión, debemos analizar cómo jugamos al poker: ¿jugamos todas las manos que podemos?, ¿jugamos sólo con buenas manos?, ¿tomamos riesgos en el poker?, ¿qué tipo de poker preferimos: en vivo u online?

También debemos tener en cuenta nuestra calidad de vida real o la que pretendemos tener, especialmente si tenemos intenciones de convertirnos en jugadores profesionales o nos tomamos el poker muy seriamente.

Si el poker es sólo un pasatiempo esporádico, entonces realmente no necesitamos armar un bankroll. Si acostumbramos jugar varias veces al mes, entonces sí necesitaremos un bankroll, aunque no tengamos pensado convertir el poker en nuestra profesión. En este caso, el bankroll mínimo necesario está entre 2 y 5 buy-ins, o la cantidad de veces por mes que juguemos.

Si jugamos más de una vez por semana, debemos asegurarnos de que nuestro bankroll no sea inferior a 10 buy-ins. Esto debería bastar para soportar malas rachas sin recurrir a dinero extra. Si jugamos online, quizás necesitemos algo más que eso, ya que en el poker online se juegan más manos por hora que en el poker en vivo. Consideremos lo ideal unos 15 buy-ins, siempre que juguemos en mesa única.

Si jugamos poker multimesa, estarnos poniendo más dinero en juego por hora, lo que reduce la varianza pero aumenta el riesgo. Para jugar en 2 a 8 mesas simultáneas, nuestro bankroll mínimo debería rondar los 25 buy-ins. La regla de oro de Chris Ferguson es nunca tener en juego más del 5% de nuestro bankroll total por cada mesa.

El tamaño del bankroll ideal también tiene relación con el tipo de juego que acostumbramos jugar. Si somos agresivos, necesitaremos un bankroll más grande, si pretendemos sostener ese tipo de juego en el tiempo. Si somos buenos jugadores, podremos jugar por siempre a partir del primer bankroll que hemos armado, sin necesidad de tener que reforzarlo con dinero extra, e incrementándolo sólo con nuestras ganancias, y en la medida que lo consideremos necesario.


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