Así como encontramos jugadores extremadamente conservadores, que sólo juegan si tienen excelentes manos, podemos encontrar jugadores “maníacos” u obsesivos, que nunca dejarán pasar una mano. Este tipo de jugador suele perder bastante dinero en las mesas por su propio estilo de juego, pero suele ser un rival difícil, porque no siempre resulta fácil leerlo y deducir su rango de manos: como juega del mismo modo todas las manos, tratar de leer su juego es casi una adivinanza, porque no sólo no tiene un estilo definido, sino que apostará del mismo modo con cualquier rango de manos que tenga.
Jugando poker en vivo es más fácil descubrir a los jugadores "maníacos", ya que suelen ser muy “activos” en la mesa: hablan mucho, juegan en forma apresurada, se molestan si alguien piensa demasiado. Suelen atraer muchos jugadores a sus mesas, porque su misma velocidad hace que sea más sencillo obtener dinero de ellos.
Si estamos jugando poker online, tendremos menos posibilidades de descubrirlos, pero aún así podemos tener algunas pistas, pero deberemos esperar algunas manos para darnos cuenta: suelen apostar a gran velocidad cuando llega su turno, suelen subir la apuesta sin importar las cartas de mano que tengan, ven casi todas las apuestas que les hacen, y tratarán de apresurarnos si nos ven dudar, suponiendo que tenemos una mano débil.
La mejor estrategia para enfrentarlos se puede resumir en algunos pocos puntos simples:
-No pagar sus apuestas si tenemos una mano mediocre y si preferimos no correr riesgos.
-No enfrentarlos si estamos con pocas fichas.
-Apostar si tenemos una mano buena, ya que muchas veces no tendrán con qué defender sus subidas o faroles (es un riesgo, pero a veces hay que tomarlos contra este tipo de jugadores).
-Re-subir en el flop si tenemos manos fuertes: es probable que vean nuestra subida, aún con una mano mediocre.

