¿Más consejos básicos para principiantes, diréis? Es que, la verdad, nunca está de más recordar conceptos básicos de poker, sobre todo porque podemos llegar a ponernos muy ansiosos, y pretender avanzar rápido. Y en el “fragor de la batalla” se nos olvidan las cosas que aprendimos cuando recién comenzamos. Entonces viene bien hacer un pequeño recorrido por las ideas elementales.
La primera, que siendo la más repetida es, muchas veces, la menos tenida en cuenta, es que no debemos jugar todas las manos. Aprender a retirarnos es tan importante como aprender a apostar en el momento justo. Habrá partidas en las que casi ni tendremos ocasiones de jugar, por esto de foldear a tiempo, pero no perderemos dinero que podremos usar en otra partida, quizás más afortunada.
Por supuesto, ni hablar de beber mientras jugamos. No hablamos de una copa modesta para “entrar en calor”, hablamos de varias copas que nos impedirán pensar con total claridad y nos animarán en exceso, haciendo que juguemos manos desde todo punto de vista descartables.
Muchos jugadores creen que porque subieron en el pre-flop deben seguir avanzando en la mano a toda costa. Pues, no, no es necesario en absoluto. Si las cartas no nos favorecen, sólo perderemos más dinero que si nos retiramos prudentemente. Nadie pensará nada malo de nosotros.
Los faroles son una herramienta útil en el poker, si sabemos cómo y cuándo usarla. Si faroleamos en exceso, corremos dos peligros ciertos: que nuestros rivales se den cuenta, y ya no nos crean (con lo que nuestros faroles pierden efecto) o que sí nos crean, y nos encontremos perdiendo y perdiendo dinero por no tener con qué sostener nuestro farol.
Relacionado con esto de los faroles, tenemos otro concepto. Suponemos que un rival está faroleando. Sólo por ver sus cartas, seguimos igualando. Está muy bien si nuestra mano es fuerte, pero está muy mal si nuestra mano no tiene posibilidades.
Las cartas en la mesa y la actitud de nuestros oponentes son información valiosa. Prestemos atención a todo lo que ocurre para tener una idea más clara de nuestra situación y apostar (o no) en consecuencia.
La ansiedad puede ser la peor consejera de un jugador de poker. Las mesas con límites altos son más emocionantes y en ellas están los mejores jugadores. Pero… ¿están dentro de nuestras posibilidades? La mesa elegida deberá tener relación con nuestro bankroll y nuestro nivel de juego. Ya habrá ocasión, con más práctica, de subir de nivel. Es en las mesas de límites bajos donde construiremos nuestro bankroll.

